CALKINI | Durante estos días de la celebración anual a la virgen de Fátima, la feligresía que llega a la capellanía edificada en honor a la imagen y aprovecha la ocasión para conocer este pocito que se encuentra en el interior de este mismo templo de tan solo 2 metros y medio de profundidad el cual contiene agua, que muchos aseguran que tiene propiedades milagrosas y son innumerables las historias de la gente. La Feria a la virgen de Fátima, en esta ciudad de Calkiní, como todos los años está recibiendo a cientos de visitantes de todas partes del país y la primera parada es estar en esta ermita donde es venerada a esta efigie.

De acuerdo al escritor y vecino de este popular suburbio, Andrés Jesús González Kantún, narra en su libro el cual tituló “Memoria histórica del barrio de la colonia de Fátima” que mientras se excavaba el cimiento de esta capilla y que ahora ascendió a capellanía, Don Juan May el maestro albañil de la obra, se convirtió en testigo supremo de un evento extraordinario, al observar la aparición de un charquito y al llegar a una profundidad de 2.5 el agua seguía creciendo.

Se dice que nadie dudo que este suceso inédito hubiera sido resultado de la mano de la virgen de Fátima y el impacto culminó cuando se descubrió que las aguas de ese manantial poseían propiedades curativas y que hasta nuestros días muchas personas cuentan sus historias sobre los beneficios recibidos.