#POMUCH #Hecelchakán | Limpiar los restos de sus seres queridos que se nos adelantaron en el camino es una costumbre y tradición que aún perdura entre los habitantes de esta ciudad de Pomuch, en vísperas de celebrar a los fieles difuntos. En esta tarea que se hace con mucho respeto se saca los huesos del osario que se encuentra en una caja para hacer la limpieza correspondiente, cambiándole de tela nueva para ubicarlo de nuevo en la morada eterna. 

El corresponsal de este medio de comunicación que se dio cita en el campo santo de esta ciudad, pudo comprobar esta costumbre de los habitantes que limpian los restos de sus familiares fallecidos para que llegado el día de muertos o el Hanal Pixán las almas lleguen limpiecitas para participar en esta celebración a donde se ubican altares en cada uno de los hogares.

En esta tarea de limpieza de restos, se utiliza una tela nueva muchas veces bordada y que en el mayor de los casos está las iniciales del ser querido difunto. Algunas familias que no tienen el tiempo de hacer esta labor o simplemente no les gusta, pagan la cantidad de 30 pesos para que les realicen estos trabajos.

Los que de plano no acuden en esta limpieza y no se acuerdan de sus seres queridos son los que practican alguna religión distinta al católico, sin embargo, se respeta esta decisión, pero la gran mayoría de los Pomuchenses reciben las almas de sus seres queridos con el mismo entusiasmo de siempre.