#NUNKINI #Calkiní | Por ser el árbol nacional y por ser considerado sagrado, la enorme Ceiba, con más de 200 años de antigüedad, que se localiza en la zona centro de esta comunidad de Nunkiní, merece ser atendido con la finalidad de fortalecerlo y poderle garantizar la prolongación de vida y estabilidad, al aplicarle nutrientes especiales, un insecticida sistemático para controlar la larva, el cambio climático son factores determinantes para que la ceiba se enfermera o presentara estado de estrés. Para los antiguos mayas, la ceiba representaba la comunicación de los humanos con el cielo y el inframundo; en la actualidad, sus descendientes la respetan como sinónimo de sabiduría y resistencia.

Tener una ceiba en la plaza central como en esta comunidad de Nunkiní, es sinónimo de presencia divina, de respeto hacia el árbol sagrado. Por tradición oral se ha conservado la idea de que es el “árbol madre o el árbol grande de todos los que existen”, además de la prohibición de cortarlo (lo cual es común en muchos otros poblados del país por ser el árbol nacional y por ser considerado sagrado), por tal motivo hay que buscar estrategias para conservarlo y prolongar su vida.

A esta ceiba con más de 200 años de antigüedad, se le debe de aplicar nutrientes especiales, un insecticida sistémico para controlar la larva y si se está humedeciendo en las noches, para acelerar el proceso de nutrición y fortalecimiento que pueda garantizar la prolongación de vida y estabilidad, el cambio climático son factores determinantes para que la ceiba se enfermera o presentara estado de estrés y como forma de expresarse no ha producido hojas hasta tanto no llegue el periodo de lluvias.