*El seguimiento de las aves confirma la conexión entre los
humedales de ambos países; algunos ejemplares han recorrido más de 5 mil 500
kilómetros
#CELESTÚN #Yucatán | El reciente anillamiento de 145
ejemplares de flamenco del Caribe (Phoenicopterus ruber) reforzará las
investigaciones que permitieron comprobar, por primera vez, la conectividad
funcional entre los humedales de la península de Yucatán y Cuba. La jornada se
desarrolló en la parte yucateca de la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, área
natural protegida que comprende territorios vinculados con Celestún, Yucatán, e
Isla Arena, municipio de #Calkiní #Campeche.
Durante la actividad, especialistas realizaron el manejo
controlado de las aves para colocarles anillos de identificación, obtener
información científica y, en determinados ejemplares, instalar transmisores
satelitales. Los flamencos fueron liberados nuevamente en su hábitat después de
verificar sus condiciones. El seguimiento de 23 ejemplares equipados con
transmisores ha generado más de 18 mil registros, mediante los cuales se ha
documentado una amplia variedad de desplazamientos. Algunos flamencos realizan
viajes de ida y vuelta entre México y Cuba y permanecen varios meses en
territorio cubano, mientras otros desarrollan toda su actividad anual dentro de
la península de Yucatán.
Los datos del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) han
permitido identificar rutas migratorias, sitios de alimentación, zonas de
descanso y áreas utilizadas durante la noche. Esta información resulta
fundamental para determinar cuáles son los humedales prioritarios para la
supervivencia de la especie. De acuerdo con los resultados obtenidos, algunos
ejemplares han recorrido más de 5 mil 500 kilómetros y utilizado hasta 18
sitios distintos en México y Cuba. En contraste, otras aves permanecen
prácticamente en una misma región durante todo el año, lo que demuestra la
diversidad de sus patrones de movilidad.
El anillamiento permite identificar individualmente a los
flamencos y obtener información sobre sus desplazamientos, longevidad,
supervivencia y uso del hábitat. Cada registro aporta datos valiosos para
orientar medidas de conservación y conocer las amenazas que enfrentan estas
poblaciones. Las labores forman parte del Subprograma de Monitoreo y
Conservación del Flamenco del Caribe y su Hábitat en la Península de Yucatán,
desarrollado mediante un convenio entre la Comisión Nacional de Áreas Naturales
Protegidas (Conanp) y la Fundación Pedro y Elena Hernández.
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