#HECELCHAKÁN #Campeche | La milpa maya, un sistema de cultivo
que ha contribuido durante generaciones a la alimentación de los pueblos de la
península de Yucatán, enfrenta dificultades para transmitir sus conocimientos a
los jóvenes, advirtió Carlos Leonides Quej Yah, excomisario del núcleo ejidal
de Hecelchakán, al tiempo que explicó que el trabajo de la milpa va más allá de
sembrar maíz. Comprende saberes sobre las lluvias, los ciclos del monte y la
observación del entorno, que tradicionalmente se han compartido de una
generación a otra.
A su juicio, el menor interés de las nuevas generaciones y
las condiciones socioeconómicas actuales están debilitando esa transmisión. Su señalamiento
pone de relieve que la continuidad de la milpa depende tanto de quienes
trabajan la tierra como de que los jóvenes encuentren condiciones para aprender
y ejercer esta actividad.
La preocupación surge en un año en que productores del Camino
Real han tenido que resembrar parcelas por la falta de lluvias oportunas. Para
Quej Yah, preservar los saberes de la milpa significa mantener viva una forma
de producir alimentos y de comprender el territorio que forma parte de la
historia de las comunidades mayas.

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