#BÉCAL #Calkiní | Un llamado de auxilio emerge desde el corazón de la "Capital de los Sombreros de Jipi". Una de las emblemáticas torres del campanario de la Parroquia de Natividad de Nuestra Señora presenta daños estructurales de consideración que ponen en riesgo la integridad del histórico edificio y de quienes transitan por la zona.
A pesar de los esfuerzos previos por sellar las fisuras, una grieta persistente continúa expandiéndose de manera alarmante. Según los primeros reportes y observaciones de la comunidad, el problema radica en el movimiento del suelo, lo que hace que los parches superficiales sean insuficientes ante el asentamiento de la tierra.
La torre no es solo un elemento arquitectónico; es el faro que ha guiado la fe y la identidad de los becaleños por generaciones. Los habitantes señalan que los intentos anteriores por resanar la estructura han fallado debido a que la cimentación sigue experimentando movimientos la cual la vibración de las campanas y el paso del tiempo podrían acelerar el desprendimiento de materiales, la cual se requiere un peritaje especializado por parte de ingenieros estructuralistas y expertos del INAH para realizar una intervención de fondo.
Estamos a tiempo de preservar esta joya colonial. La
comunidad hace un llamado enérgico a las autoridades municipales de Calkiní y
al Gobierno del Estado para que gestionen los recursos y el personal técnico
necesario para estabilizar el terreno y restaurar la torre. La cultura y la
historia de Bécal no pueden dejarse caer.

